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Escrito por Pedro Hernández
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Hoy, la nueva alcaldesa tomará posesión oficialmente del cargo. Inicialmente el acto se iba a celebrar el próximo lunes, pero se decidió adelantar al 30 de julio para no variar los planes de vacaciones de algunos. (Ya se sabe, al mal tiempo… vacaciones en la playa) Al menos eso es lo que cuentan que se decidió el pasado sábado. Eso, y que lo de La Veguilla seguiría adelante.
Al parecer, la única manera de afrontar, no sólo la crisis económica nacional, sino la crisis económica local, pasa por “permutar”. ¿Y como se vende esto? Fácil. O “permutamos” o subimos los impuestos. ¿Ya está? ¿Ya no hay más alternativas? ¿No hay más planes, ni salidas, ni opciones? Menos mal que el señor Santamaría quiere “permutar”, sino… ¿Qué haría el Ayuntamiento? ¿Poner un anuncio en el Segunda Mano? Ya lo imagino:
“Se vende pueblo, en su conjunto o fraccionado. Precio a convenir. Interesados llamen al 967 16 .. .. Eso sí, llamen en horario administrativo y a partir de septiembre. Agosto cerrado. (Estamos jodidos, pero no tanto)”
O permuta o Impuestos. O entras por el aro o te arreo en el bolsillo. Pero no hace falta que entres por el aro. Los Juanes Palomos no preguntarán a nadie. Al parecer, sólo será una forma de justificar los actos. La cosa está hecha o se está en ello.
Quién sabe. Lo mismo mañana todo puede estar en venta. ¿Podrá el mejor postor comprar también calles además de caminos? ¿Y comprar Plazas? ¿Se puede comprar el parque? ¿Y un trocito de Ayuntamiento? Porque lo mismo un día a alguien le da por comprar la torrecilla del Ayuntamiento, o la puerta. Y ya puestos… el despacho.
Total, al parecer, todo es “permutable”. Los caminos y lo que nos son caminos.
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