Que verguenza
Escrito por Pedro Hernández   

Corre el rumor que el asunto de La Veguilla se está gestionando. (¡Y eso que no era un tema urgente!). Algunos piensan que la acción de la Plataforma, así como el “No ES NEGOCIABLE” de D. José Manuel Tortosa, frenaron, o por lo menos, cayeron como jarros de agua fría a un gobierno municipal que ya se hacía sus cabalas, como aquella lechera, sobre en que gastar y que trampas pagar. No contaban con tanta oposición. Tal vez pensaron que con un “de tú a tú” entre partidos podrían solucionarlo sin tener que contar con el populacho. (Ya se sabe que el vulgo, suele ser manejable, pero cuando te confías en exceso, puede darte una mala sorpresa, y a la irlandesa, decirte un No cuando esperas un Si), por lo que es mejor, cuando se pueda, decidir por uno mismo que es lo mejor para todos, que para eso te han puesto en el puesto. ¡Claro! Como no “semos” más que “probes” borregos, que ignoramos lo que es mejor para nosotros mismos. Útiles, eso sí, cada cuatro años.



Pero resultó que de entrada se llevaron un No, (Innegociable). ¡Rayos y truenos! En esto que el terrateniente se fue a ver al PP, haber sí les convencía, pero… nuevamente una ración de nones calentitos. Tal vez se preguntó alguno, ¿Y como sacamos esto adelante? Y al parecer dio con una posible solución: Una contrapropuesta. ¿Qué tal si en lugar de vender… alquilar, por unos años. (Según dicen las malas lenguas, cambiando las cantidades, añadiendo hectáreas para los “miradores de la barrera”, y alguna otra cosilla para vender de cara a la galería y tener a los paisanos contentos,) Y todo esto, a espaldas de los ciudadanos, que no olvidemos, es el pueblo soberano, (o al menos eso dicen). Mareando la perdiz a unos, enfrentando a otros y contándoles batallitas varias para despistar a todos.

Y para vender el paquete, para hacerlo atractivo, vamos a decir que es la única solución para poder pagar a los acreedores, que es que sí no hay que subir impuestos, y tal y cual. Y el caso es que algunos van y se lo creen. ¿Todo vale? Me pregunto, ¿Si un señor con dinero quiere algo, y si el ayuntamiento no tiene perras, debe ceder? ¿Y cuanto dicen que hemos evolucionado desde el caciquismo? Ósea, ¿Al final es cierto que todo y todos tienen un precio?

Ahora dicen que lo mismo se extiende la moda a otras “fincas”, (Taray, Encomienda, etc.) Pues no sé yo. El precedente se sienta, pero no creo que pueda equipararse el “Señor de La Veguilla” con otros. Hay que tener en cuenta que en el tema de La Veguilla se dan unas circunstancias que… Para empezar, La veguilla, o mejor dicho, Vega del Záncara SL., dispone de, digamos, unos “contactos”…

¡Hombre! El dinero y las amistades, abren muchas puertas, (sean de ayuntamientos, gobiernos de comunidades autónomas e incluso si te pones… hasta las del propio Congreso de los Diputados. Así, todo es más fácil. Y sí el partido político es del mismo color, una, otra o todas las instancias… ni te cuento. Y sí hay que tocar al partido opuesto, tener un consejero que aún tenga influencias… Ya decía aquel dicho, “Hay que tener amigos hasta en el infierno”

Ahora que yo me pregunto, ¿Cómo es posible que un partido político que va de abanderado de los derechos y libertades, qué se supone va en contra de toda acción que coarte y restrinja bienes sociales, qué es la opositora al apetito desmesurado de las ansias capitalistas, pueda comportarse como digno esbirro de los intereses de un “señorito”? ¿Creerá el alcalde que sí entra en este juego saldrá bien parado? Espero que saque algo de provecho, (imagino que fuera del lugar, ya que por aquí, se van a acordar mucho de él y de la huella que deje sí finalmente hace el trabajo sucio) Simplemente, es un suicidio político ponerle en bandeja al capital unos caminitos. Puede ser que sea hora de cerrar el bar, y todas las rondas hay que pagarlas, (campanadas, Día de la Región, etc.), y no quede más narices que apechugar con la minuta. Menudo sabor dejará en el recuerdo tanto el apellido como las siglas políticas de quienes mercadean con esto.

No, sí sólo es un alquiler, argumentará alguno. Y poco a poco, pasando los años, al acostumbrarse uno a que los caminos cerrados y a dar rodeos, y a mirar lo verde desde el borde, o refrescarse el gaznate en alguna fuente de algún parque levantado para soliviantar al insoliviantable, se olviden de lo que perdió, y aprovechando lo de a lo hecho pecho, se renueven los plazos hasta el infinito y más allá. Y algunos se conformaran con el pan para hoy y hambre para once mil mañanas. ¡Que vergüenza!

Pedro Hernández

 
< Anterior   Siguiente >
Portada - Inicio
Local
Nacional
Especiales
Tecnologia
Util
Contacto
Hemeroteca
Radio
Aviso Legal
EXTRAS
El Foro
El Foro
Especiales La Veguilla
Especial La Veguilla
Videos Allium
El Pedroñero en las ondas
EP en Loca FM
Hemeroteca
Hemeroteca
Actualiza tu Flash Player
Descargar Flash Player
Pasa a Firefox
Descargar Firefox
Actualiza tu Explorer
Descargar Explorer
Wolfman Radio Station
PedroñerasTV
PedroñerasTV
PedroñerasTV